Fracia

Francia
Velocidad. Francia es un equipo directo, no se pone con rodeos. La velocidad por las bandas de Antonie Griezmann y Kylian Mbappé, sumado a su gran talento y habilidad, son sus armas más fuertes. Esa virtud es capaz de romper cualquier defensa porque, además, su movilidad les permite encontrar espacios. Pero no son solo los delanteros, sus laterales Benjamin Pavard y Lucas Hernández son muy veloces.

Juventud con experiencia. Tal vez el mayor golpe que ha sufrido esta generación de jugadores franceses es la derrota, en su casa, en la final de la Eurocopa contra Portugal, en el 2016. Con esa experiencia, estos jugadores que tienen el sexto menor promedio de edad de todo el Mundial ya tienen el bagaje necesario para no ceder ante el primer inconveniente. Contra Argentina estuvieron abajo en el marcador y luego casi golean.
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La pelota quieta. Francia cuenta con jugadores muy altos en su nómina que puede hacer daño en cualquier momento con una jugada de pelota quieta. Raphael Varane (1,91m), Paul Pogba (1,91m), Oliver Giroud (1.93m), son algunos de los más altos, quienes generan seguridad a la hora de defender y son temibles en el ataque. Uno de los goles contra Argentina vino después de un rebote de una jugada de pelota quieta.

Kylian Mbappé. Rusia 2018 es el escenario propicio para que esa nueva generación de grande brille, tras la salida de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, y el nombre Kylian Mbappé se adelantó a todos luego de su actuación de este sábado contra Argentina, Con tan solo 19 años, Mbappé solito provocó un penalti e hizo dos goles en la victoria francesa y lo puso en el ojo de todos.

Recambio. Francia tiene en sus 23 convocados una gran cantidad de cracs. No son solo los 11 titulares los únicos buenos, en la banca cuentan con jugadores como Thomas Lemar, Corentin Tolisso, Ousmane Dembelé, Benjamin Mendy, todos jugadores reconocidos en sus clubes, son excelentes opciones a la hora de darle un giro al partido y no pierden la calidad de su juego.
Garra, garra, garra. Más allá de las virtudes defensivas, si hay algo que identifica el fútbol de Uruguay es su incansable lucha. Los jugadores uruguayos no descansan. Van a cada pelota como si fuera la última. Son expertos en ganar partidos en instantes finales, cuando el rival ya cree que tiene la victoria en el bolsillo. Uruguay no regala un segundo, juegan los 90 minutos con intensidad. Es su famosa garra charrúa.
Camisetas y equipaciones de la La Ligue 1 francesa: Paris Saint Germain, AS Mónaco, Marseille.
Juego aéreo. Jugar por arriba no es una buena idea para los rivales de Uruguay. Ese juego es uno de sus dominios. En defensa lo hacen en gran parte con el ímpetu que le imprime su defensor central y capitán, Diego Godín, que difícilmente pierde por arriba. En ataque, sus defensores van bien al cabezazo y sus delanteros goleadores también. Además son fuertes en la pelota quieta, en fases de defensa y ataque.

Otras figuras. En lo que va del Mundial, además de Suárez y Cavani, en Uruguay han mostrado un nivel muy alto otros jugadores como Diego Laxalt, quien en la lateral izquierda ha sido impenetrable. Nathian Nández es otro de los que se destaca por su lucha y su entrega, en el medio campo, al igual que Matías Vecino. El nivel y aporte de cada jugador le ha dado potencial colectivo a los charrúas.